Fuente: LAVOZ
La Provincia informó un aumento acumulado del 44,43% entre enero y octubre. Atribuyó la mayor incidencia a los precios mayoristas que fija el Gobierno nacional.
El Gobierno de Córdoba responsabilizó a la administración de Javier Milei por el principal impacto en los aumentos de la tarifa de Epec durante 2026. Según un informe difundido por la Provincia, los ajustes de la electricidad mayorista tuvieron una incidencia sobre el precio final que superó ampliamente a la de las actualizaciones del servicio de distribución provincial.
La gestión de Martín Llaryora presentó una comparación entre los dos componentes centrales de la tarifa. De acuerdo con ese cálculo, entre enero y octubre, la variación acumulada vinculada al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) alcanzó el 29,83%, mientras que la correspondiente al Valor Agregado de Distribución (VAD) fue del 11,25%.
El aumento acumulado de la tarifa final llegó al 44,43%, siempre según la información oficial. Con esos números, el Ejecutivo provincial buscó colocar en las decisiones nacionales el mayor peso de los incrementos y diferenciarlo de los costos propios de la empresa cordobesa.
La comparación requiere una precisión. Los porcentajes difundidos expresan el impacto de cada componente sobre la tarifa final, pero no significan que el precio mayorista de la electricidad haya aumentado exactamente un 29,83% ni que los costos de distribución de Epec hayan subido sólo un 11,25%.
Además, el dato provincial corresponde a un promedio global de la empresa, que reúne usuarios residenciales, comercios y grandes clientes. Por eso, no describe necesariamente la evolución de la factura de cada hogar.
El componente mayorista incluye la compra de energía y potencia, el transporte y otros cargos necesarios para abastecer a los usuarios. Sus precios son establecidos por la Secretaría de Energía de la Nación y luego trasladados a las tarifas de las distribuidoras.
El VAD remunera el servicio que presta Epec para llevar esa electricidad hasta hogares, comercios e industrias. Comprende los gastos de operación y mantenimiento de la red provincial.
Según la presentación oficial, la incidencia acumulada de las decisiones nacionales fue aproximadamente 2,65 veces la correspondiente a la distribución. Esa relación constituye el argumento central con el que la Provincia intenta explicar el encarecimiento del servicio.
La diferencia fue especialmente marcada en mayo. Ese mes, el componente mayorista tuvo un impacto del 8,67% sobre la tarifa final, frente al 1,02% de la distribución provincial. En febrero, los porcentajes fueron del 6,79% y del 0,83%, respectivamente.
El comportamiento, sin embargo, no fue uniforme. En enero y junio hubo bajas en el componente mayorista. En octubre no registró modificaciones y el incremento final del 0,86% correspondió exclusivamente a la distribución.
La propia información provincial muestra, por lo tanto, que la responsabilidad sobre los aumentos cambia según el mes considerado. El predominio del componente nacional surge del balance acumulado del período.
El mecanismo provincial
El esquema de actualización de los costos locales también tiene antecedentes. Como explicó La Voz, en junio de 2024 el Ersep aprobó un mecanismo de ajustes mensuales del VAD mediante la Fórmula de Adecuación Mensual (FAM).
La fórmula contempla indicadores salariales, precios mayoristas y una tasa bancaria. El cambio generó cuestionamientos dentro del organismo regulador porque trasladó el control a una instancia posterior a la aplicación de los aumentos. La resolución fue aprobada con el voto doble de su presidente, tras un empate entre los directores.
En el informe difundido ahora, la Provincia aclaró que el acumulado atribuido al VAD incluye una variación de la fórmula correspondiente a diciembre de 2025, aplicada en enero de 2026.
También advirtió que los porcentajes de ambos componentes no deben sumarse directamente. Los ajustes se aplican sucesivamente sobre valores que ya fueron modificados, lo que explica que la suma simple no coincida con el aumento total informado.
Para los usuarios queda otra distinción relevante. Una actualización tarifaria no equivale automáticamente a un incremento idéntico en el importe de todas las boletas. El consumo y la categoría del suministro intervienen en el monto que finalmente debe pagarse.







