
Tras la inauguración del tramo entre Santiago Temple y Los Chañaritos, el gobernador de Córdoba cuestionó el modelo macroeconómico nacional y la falta de visión productiva. Además, defendió la eficiencia administrativa de la Provincia, detalló las medidas de apoyo al empleo privado y se refirió a la salud del Papa previo a su visita al país.
En el marco de la reciente inauguración del tramo de 10 kilómetros sobre la Ruta 19 que une Santiago Temple con Los Chañaritos, el gobernador Martín Llaryora dialogó con la prensa y dejó contundentes definiciones sobre el escenario socioeconómico actual, el rol del Estado provincial frente al ajuste nacional y la necesidad de contar con un plan logístico estratégico para el país.
El impacto del ajuste y las herramientas de contención en Córdoba
Consultado por los indicadores laborales, Llaryora remarcó que la administración provincial despliega un esquema inédito para amortiguar el impacto de la crisis: «Estamos amortiguando todo lo que tiene que ver con este ajuste en todos los sectores para que los cordobeses puedan vivir mejor». Sin embargo, aclaró que la macroeconomía excede el radio de acción local: «¿esa posibilidad existe en todos los campos? No, porque claramente la economía es una responsabilidad del gobierno nacional y esta situación de cierre de pymes, de desempleo, por más que nosotros hagamos cosas, vos sabés que hacemos programas de empleo que son inéditos en la Argentina, como el PPP, ahora lanzamos el PEP o la ley de promoción industrial, o lo que acabamos de iniciar ayer también con el programa Igualdad Territorial, es muy difícil llegar».
En este sentido, el mandatario destacó la eficiencia en la gestión de los recursos públicos como pilar fundamental para sostener el pulso productivo:
«Córdoba también tiene algo que ustedes tienen que saber. Nosotros podemos hacer frente a todo esto porque también somos muy eficientes en la administración de los recursos y Córdoba tiene la menor cantidad de empleados públicos per cápita de la Argentina».
Por esta razón, advirtió que cuando la economía nacional flaquea, los efectos golpean con mayor intensidad en regiones donde la actividad privada es el motor central. Para contrarrestarlo, valoró el estímulo continuo a través de infraestructura, exhibiciones, promociones industriales, la ley del conocimiento, el alivio fiscal junto al Banco de Córdoba y programas específicos sectoriales.

Obras estratégicas y el reclamo por las retenciones
Con respecto a la ejecución de grandes obras viales en rutas nacionales —tales como la Autopista 19, las circunvalaciones de Villa María y Río Cuarto, o los trazados en Punilla y Calamuchita—, Llaryora cuestionó que la Provincia deba asumir costos que corresponden a la Nación: «Que nosotros en Córdoba hagamos con obras nacionales este esfuerzo extra, no significa que esté bien. Es necesario«.
Con dureza hacia el esquema fiscal vigente, el gobernador apuntó contra la carga tributaria que soporta el interior productivo: «Ustedes piensen que nosotros ponemos miles y miles de millones de dólares en retenciones. Lo que estaría bien es que estas rutas, que son rutas y arterias productivas de la Argentina, los haga la Nación«. Y añadió con énfasis sobre otras demandas de infraestructura: «O sea, ya pedirnos los traspasos de los ferrocarriles para que nosotros hagamos los ferrocarriles, ya me parece demasiado. Porque nosotros pagamos impuestos, tenemos las malditas retenciones y no llega ni un solo centavo«.

Para el titular del Ejecutivo cordobés, la raíz del problema radica en la ausencia de planificación federal: «Si hay un problema hoy, claramente en este modelo macroeconómico, es la falta de una visión productiva. Y claramente si vos no tenés una visión productiva, el desarrollo no existe, el empleo cae, las pymes pasan por la misma situación». En contraposición, remarcó que obras como la conexión entre la Ruta 13 y la Ruta 19 reducen los costos logísticos y potencian la rentabilidad de los productores de toda la región.
La salud del Papa León XIV

Hacia el final del contacto con los medios, y ante las consultas sobre una eventual visita del Papa León XIV a la Argentina, Llaryora priorizó el bienestar físico del Sumo Pontífice por sobre la agenda protocolar: «Lo importante es la salud del Papa. Yo ruego que nuestro curita Gaucho, curita Brochero, rece mucho y que tengamos el mejor planástico posible. Así que lo primero es la salud del Papa. La visita se hará cuando el Papa esté bien«. Asimismo, confirmó que hasta el momento no se le ha comunicado ninguna modificación oficial en las fechas estimadas.







