Fuente: La Nación Campo
El cereal volvió a subir en la Bolsa de Chicago en medio de tensiones sobre el flujo comercial de una región clave como productora y exportadora
El precio internacional del trigo volvió a subir este jueves en la Bolsa de Chicago y alcanzó el nivel más alto de los últimos tres años y un mes. Aumentó US$4,50 por tonelada en la posición septiembre, a US$272,91 por tonelada, y prolongó una escalada alcista. En tanto, el contrato diciembre finalizó en US$279,53 luego de incrementarse US$4,59. Según explicaron analistas del mercado, la razón fue nuevamente la tensión bélica en la región del Mar Negro y el temor a que el conflicto genere nuevas interrupciones en el comercio de granos.
“El trigo prolongó la racha alcista y culminó en máximos de tres años y un mes”, explicó a LA NACION Eugenio Irazuegui, responsable de Research de Zeni. Según señaló, “el mercado siguió ponderando en mayor medida un escenario de tensión bélica en el Mar Negro, lo que conllevaría a nuevas interrupciones en el flujo logístico”. En el mercado de Kansas, en tanto, el trigo también subió, US$4,23, a US$295,24.
Entre las noticias que siguieron los operadores, Irazuegui mencionó una advertencia del gobierno de Rusia sobre la posibilidad de atacar objetivos militares del Reino Unido, miembro de la OTAN y aliado de Ucrania. La posibilidad de una mayor escalada volvió a generar inquietud por sus consecuencias sobre las exportaciones desde una región central para el comercio mundial de trigo.
A esto se sumaron nuevos datos sobre el comercio ucraniano. Según dio cuenta la corredora Granar, Ucrania exportó 539.000 toneladas de granos entre el 1° y el 21 de agosto, un 68,84% menos que durante igual período del año pasado. La firma señaló, además, que las dificultades financieras podrían reducir entre cinco y siete millones de hectáreas la superficie total sembrada en ese país en 2027.
La mejora internacional también se trasladó al mercado argentino. Según explicó Nehuén López, analista de mercados agrícolas de Grassi SA, el trigo disponible se ubicó en torno de los US$220 por tonelada medido en dólar billete, mientras que los negocios forward para marzo alcanzaron los US$245. A la vez, estimó que quedan unas 6 millones de toneladas de la campaña actual, cerca del 20% del total, mientras que la próxima cosecha rondaría los 20 millones de toneladas.
Para la posición diciembre, López señaló valores superiores a los US$240 por tonelada. “Es algo para aprovechar o para tener en el ojo, sobre todo por la parte internacional, que le da un espaldarazo a los precios locales”, explicó a LA NACION. Según indicó, ese era un nivel que los productores venían esperando: “Entiendo que US$240 es un número que el productor estaba buscando y que a varios de los actores de la cadena, en términos de márgenes, les cerraba”. Los 240 dólares por tonelada significaron una mejora de 2,5 dólares.
Sin embargo, López advirtió que el escenario podría modificarse si disminuyeran las tensiones que actualmente sostienen las cotizaciones. “En la medida en que se solucionen los conflictos en Rusia y Ucrania, sobre todo de comercialización y demás, le podría dar un fundamento más bajista que alcista al trigo”, explicó.
Mientras el trigo continuó en alza, la soja atravesó una rueda volátil en Chicago y terminó con una baja promedio de US$0,76 por tonelada, según Irazuegui. Durante la jornada llegó a retroceder más de US$5, mientras que hacia la mitad de la rueda registró avances cercanos a los US$2. En Chicago la posición septiembre cayó US$0,46 y finalizó en US$460,40.
Uno de los elementos que incidió en la operatoria, explicó Irazuegui, fue el rebote de los futuros del aceite de soja tras conocerse un pedido de productores agropecuarios y de la industria estadounidense de biocombustibles al presidente Donald Trump para que rechace una ampliación de las exenciones otorgadas a pequeñas refinerías respecto de los mandatos de mezcla para biodiésel.
A pocas semanas del inicio de la siembra en el sur de Brasil, también se espera una expansión de la superficie destinada a soja. Según Irazuegui, en Paraná el área podría pasar de 5,73 a 5,76 millones de hectáreas y el potencial productivo aumentaría un 4%, de acuerdo con las proyecciones del Departamento de Economía Rural (Deral).
El maíz también mostró una dinámica diferente a la del trigo. Según Granar, la posición septiembre en Chicago bajó US$2,36 y cerró en US$191,14 por tonelada, después de seis ruedas consecutivas de subas y de haber alcanzado ayer el mayor nivel en 19 meses. En la Argentina, López destacó una diferencia cercana a los US$20 por tonelada entre la mercadería disponible y la posición septiembre. “El cupo se está haciendo valer y es lo que está impactando ahora también en el mercado”, explicó.
