Se multiplicaron los casos, muy similares en colegios de la Capital y de decenas de ciudades y pueblos del interior. El fenómeno se encuentra en expansión en Argentina y en otros países. Los profesores estarán a cargo de la aplicación del protocolo creado por el Ministerio de Educación pero dicen no sentirse capacitados.
La Policía de Córdoba y la Justicia del fuero Penal Juvenil llevaron a cabo esta semana unos 70 procedimientos en colegios de la ciudad de Córdoba por paredes pintadas con amenazas de tiroteos, principalmente en los baños escolares, y por tenencia de armas de fuego, réplicas y cuchillos.
La multiplicación de este tipo de hechos en pocos días llevó a que el Ministerio de Educación de la Provincia envíe una instrucción a las escuelas junto con un protocolo que ya era conocido por los docentes.
“Ante las amenazas sobre posibles hechos de violencia escolar, solicitamos prestar especial atención al cuidado de lugares estratégicos y asignar a todo el personal para la revisión de espacios, cuidado y observación de los grupos de estudiantes, sin desestimar ningún tipo de mensaje”, pidieron.
A su vez, se indicó que ante la presencia de un arma los maestros deben realizar una serie de pasos. Uno de ellos en, en caso de detectar un arma en manos de un alumno, pedir que “apunte a un lugar seguro”.
“No estamos en condiciones ni formados para actuar en estos casos extremos”, coincide un grupo de 20 profesores consultado por este medio.En este contexto, ya se contabilizan ocho adolescentes imputados por el presunto delito de “amenazas calificadas por el anonimato”, instruidas por la fiscal del fuero Penal Juvenil, Soledad Carlino, que estuvo al frente de las investigaciones.
Pero a ese número se suman otras varias imputaciones en ciudades del interior. Es que hubo, por los mismos motivos, decenas de operativos en el interior de Córdoba en los últimos días.
Pero a ese número se suman otras varias imputaciones en ciudades del interior. Es que hubo, por los mismos motivos, decenas de operativos en el interior de Córdoba en los últimos días.
En Carlos Paz, en tanto, la fiscal Jorgelina Gómez imputó ayer a un adolescente de 16 años identificado como autor de pintadas amenazantes en una escuela de esa ciudad.
Y un adolescente de 17 años fue detenido en las últimas horas en una secundaria del ámbito público de la ciudad de Villa María. Se le secuestró una cadena de acero y una réplica de arma de fuego. No obstante, no habría realizado pintadas, sino que habría exhibido el arma no operativa.
En los allanamientos que se realizaron desde el lunes en toda la provincia, tanto por tenencia de armas como por pintadas, se secuestraron además de la réplica y la cadena ya mencionadas, 13 celulares, un arma calibre 9 milímetros y cuchillos.
El inicio santafesino
Todo comenzó luego del trágico tiroteo que se registró en la provincia de Santa Fe el pasado 30 de marzo, en la escuela Mariano Moreno de la ciudad de San Cristóbal. Un adolescente de 15 años ingresó al colegio y disparó con una escopeta. Asesinó a un estudiante de 13 y provocó heridas a otros ocho compañeros.
El presunto agresor fue reducido por personal del colegio. Actualmente se encuentra bajo custodia y fue imputado por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.
Un caso tangencial, en Córdoba, también preocupa a las autoridades: un adolescente de 13 presuntamente estaría vinculado con la red de contactos a la que había accedido el estudiante que disparó en Santa Fe, sobre true crime (casos de crímenes reales donde se comparte información).
