Fuente: La Voz del Interior
El Banco de Córdoba cerró el ejercicio de 2025 con una pérdida neta de $ 72.152 millones, un cambio fuerte respecto de 2024, cuando había registrado una ganancia de $ 138.271 millones.
El deterioro del resultado se explica por la caída del margen financiero, menores ingresos por instrumentos financieros y un aumento de los cargos por incobrabilidad.
Los estados contables consolidados, presentados ante la Comisión Nacional de Valores y publicados este jueves en la web de la entidad, muestran que el resultado operativo del banco prácticamente desapareció. Pasó de una ganancia de $ 579.801 millones en 2024 a un resultado negativo de $ 3.774 millones en 2025.
El cambio de signo refleja un año complejo para la intermediación financiera. En términos reales, la entidad mantuvo el crecimiento del crédito y de los depósitos, pero ese mayor volumen de actividad no se tradujo en rentabilidad.
En rigor, el 2025 fue un año muy complicado para la mayoría de los bancos argentinos en materia de balances, con caída de rentabilidad casi generalizada. El mercado parece estar mirando un 2026 con algo más de expectativa, bajo la idea de que lo peor del golpe de tasas podría haber quedado concentrado entre el tercer y cuarto trimestre de 2025.
Margen financiero en caída
Uno de los principales factores detrás del deterioro del resultado de Bancor fue la fuerte caída del margen financiero. Durante 2025, el banco registró ingresos por intereses por $ 1,295 billones, mientras que los egresos por intereses alcanzaron $ 1,013 billones. Como resultado, el margen neto por intereses quedó en $ 282.402 millones. En 2024 ese mismo margen había sido de $ 545.692 millones. Así, el principal resultado del negocio bancario se redujo casi a la mitad.
El achicamiento del spread financiero se vincula con el contexto de tasas de interés más bajas durante buena parte del año y con la desaceleración de la inflación, que redujeron la diferencia entre lo que el banco paga por los depósitos y lo que cobra por los préstamos.
En contraste, el resultado por comisiones mostró una evolución positiva. Alcanzó los $ 197.720 millones, frente a $ 164.323 millones del año anterior.
Otro rubro que tuvo un retroceso importante fue el resultado de los instrumentos financieros. En 2025, ese resultado fue de $ 282.645 millones, muy por debajo de los $ 598.657 millones registrados en 2024.
La combinación entre la caída del margen financiero y el menor aporte de estos instrumentos redujo el ingreso operativo neto del banco de $ 1,384 billones en 2024 a $ 776.325 millones en 2025.
Incobrabilidad
Como pasó con varios de los grandes bancos privados, el otro gran factor que presionó sobre el resultado fue el aumento del costo del riesgo crediticio. El cargo por incobrabilidad trepó a $ 161.851 millones, más de tres veces por encima de los $ 44.799 millones registrados el año anterior.
Según la reseña informativa del propio banco, el índice de morosidad llegó al 7,08% al cierre del ejercicio. El nivel de cobertura de esa cartera en mora fue del 49,68%.
Las previsiones por pérdidas crediticias esperadas sobre préstamos al sector privado también crecieron de forma importante. Pasaron de $ 43.616 millones en 2024 a $ 156.824 millones en 2025.
Dentro de esas previsiones, los mayores montos corresponden a tarjetas de crédito, con $ 76.247 millones; préstamos personales, con $ 37.506 millones; y documentos, con $ 24.827 millones.
Es decir, la mayor presión por incobrabilidad está concentrada en segmentos típicos de consumo y financiamiento comercial.
Además, el banco mantuvo una previsión adicional prospectiva por el contexto macroeconómico. Al cierre del ejercicio constituyó un ajuste de $ 4.600 millones vinculado con posibles impactos futuros de la situación económica sobre la calidad de la cartera.
Es menos que en 2024, cuando ese ajuste adicional era de $ 13.123 millones, pero confirma que la entidad sigue viendo un escenario con incertidumbre suficiente como para reforzar coberturas.
Gastos operativos
Los gastos operativos también absorbieron una parte importante de los ingresos. Los beneficios al personal totalizaron $ 222.607 millones en el ejercicio. A su vez, los gastos de administración sumaron $ 273.569 millones. A esos montos se agregan depreciaciones por $ 42.940 millones y otros gastos operativos por $ 240.983 millones.
En conjunto, esos rubros consumieron gran parte del ingreso operativo generado por el banco durante el 2025.
A ello se sumó el impacto del resultado por posición monetaria neta, que implicó una pérdida de $ 160.747 millones.
Como resultado, el banco registró una pérdida antes de impuesto a las ganancias de $ 164.521 millones. El efecto impositivo fue positivo en $ 92.370 millones, lo que redujo el rojo final a los $ 72.152 millones.
Nueva fuente de financiamiento
Uno de los movimientos financieros más relevantes del año fue la emisión de obligaciones negociables. En agosto de 2025, el Banco de Córdoba colocó después de mucho tiempo deuda bajo su programa global de emisión.
El banco emitió dos clases de obligaciones negociables a 12 meses: una en pesos por un valor nominal de $ 26.094 millones, a tasa Tamar más 3%, y otra en dólares por un valor nominal de U$S 13,29 millones, con una tasa anual del 6,75%.
Como resultado de esa operación, el saldo de obligaciones negociables en el pasivo del banco cerró el año en $ 45.988 millones, un rubro que no existía en el balance de 2024.





