En una jornada calificada como histórica, la Diócesis de San Francisco dio inicio formal a sus actividades pastorales del año con la presentación del Instrumento de Trabajo del Primer Sínodo Diocesano. El encuentro, realizado este sábado 7 de marzo en el Centro Cultural de la ciudad de San Francisco, contó con la presencia de Monseñor Sergio Buenanueva, presidente del Sínodo, junto a los sacerdotes de la diócesis, consagrados y laicos sinodales.
Bajo el lema “La alegría de creer en Jesucristo”, el evento marcó el comienzo oficial de la Fase Preparatoria. Durante la apertura, las reliquias de San Francisco de Asís —patrono e intercesor del Sínodo— presidieron un momento de oración basado en el Evangelio de las Bodas de Caná, invitando a la comunidad a buscar la renovación a través de la escucha y la comunión.
«Yo sueño que el Sínodo sea eso, que estamos experimentando en este tiempo, una experiencia de iglesia, de Dios, de Jesús», expresó Monseñor Buenanueva, subrayando que este proceso no debe ser un mero trámite administrativo, sino un camino de «profunda hondura espiritual» y espíritu misionero.
Por otra parte, la presentación del Instrumento de Trabajo estuvo a cargo del Padre Gabriel Ghione, quien destacó que el objetivo central es «escuchar, dialogar y discernir juntos».
Asimismo, se explicó la simbología del logo sinodal, que integra la identidad de la Diócesis con elementos claves:
La Tau: Referencia a San Francisco de Asís y Cristo crucificado.
La Estrella: Símbolo de María Santísima como guía del caminar comunitario.
Caminantes: Representan a toda la Iglesia (niños, jóvenes, laicos y consagrados) bajo la guía del Pastor.
Conceptos claves: «Encuentro, camino y misión» como los desafíos para testimoniar la fe en la vida cotidiana.
Próximos pasos
Hacia el cierre de la jornada, el Padre Daniel Cavallo detalló el cronograma y las fechas claves del proceso. Remarcó que este encuentro es el único que reúne a todos los decanatos de la diócesis, cumpliendo con lo establecido en el Estatuto para iniciar formalmente esta etapa de gracia.
Con la bendición final, el Obispo Sergio Buenanueva, instó a los presentes a reavivar el ímpetu evangelizador: «Le pedimos a San Francisco que reavive en nosotros la alegría de comunicar a otros lo que Jesús ha hecho con nosotros».
