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 700 NIÑOS Y NIÑAS DE LA CAPITAL PROVINCIAL COMENZARON A RECIBIR “ECOLENTES” RECETADOS QUE SON FABRICADOS CON TAPITAS DE GASEOSAS

• Tras los controles oftalmológicos realizados por la Municipalidad de Córdoba, se detectó la existencia de alumnos con alguna dificultad visual, quienes empezaron a recibir sin costo sus anteojos nuevos.
• El programa “Niñez Saludable” consiste en múltiples chequeos médicos, mediante operativos realizados en las escuelas y jardines del Sistema Educativo Municipal.
• El intendente Martín Llaryora realizó la entrega de los primeros pares de ecolentes a estudiantes que asisten escuelas municipales.

Como una iniciativa más del programa “Niñez Saludable”, la Municipalidad de Córdoba comenzó con la entrega anteojos elaborados con materiales reciclables a niños y niñas que asisten a escuelas y jardines del Sistema Educativo Municipal.
Luego de realizar los chequeos oftalmológicos, entre los que se destacan también controles de pediatría, cardiología, nutrición y exámenes odontológicos, los profesionales de la salud determinan la graduación de los anteojos que se requieren y posteriormente son entregados gratuitamente a las familias.
Los denominados “ecolentes” son fabricados en Córdoba con tapitas de gaseosa que, en vez de tirarse, son recolectadas y reutilizadas. La innovadora iniciativa permitirá que más de 5000 unidades sean distribuidas a través de diversos programas que lleva adelante el Municipio capitalino.
OTRA MIRADA
La gestión del intendente Martin Llaryora impulsa esta política pública que tiene escasos antecedentes en el país y que tiene como objetivo mejorar la salud integral de los más pequeños y contribuir además con la calidad educativa y el cuidado del ambiente.
“Este programa resume el nuevo paradigma mundial, cuidamos el planeta a través del reciclaje y la economía circular. Lo que antes era basura, ahora son ecolentes”, resaltó el intendente ante alumnos, docentes, directivos y padres tras la primera entrega de anteojos recetados a 33 alumnos que asisten a la escuela Oscar Soto López de barrio Los Sauces.
Llaryora remarcó que esta iniciativa forma parte de la transformación de las escuelas y jardines del Sistema Educativo Municipal que cuentan con enseñanza de ciencias, robótica y ambiente.
“Es una revolución educativa única en su tipo, porque son las mismas escuelas y sus docentes que se animaron a transformarse, a repensarse, a reestructurarse en favor de los niños”, dijo.
Cabe destacar que previo a la entrega de los “ecolentes”, la Municipalidad de Córdoba dispuso operativos de logística para el traslado de todos los niños con dificultades detectadas desde sus escuelas hasta la Dirección de Especialidades Médicas. Allí accedieron a las mediciones y el control específico a cargo del óptico para confeccionarlos con la graduación correspondiente.
“Estoy feliz con esta ayuda, porque muchos no contamos con el dinero para hacerles los lentes a los chicos. Esta es una gran ayuda no sólo para mi hija, sino para todos los chicos del cole”, relató María, mama de Bianca, alumna de la escuela Soto López.
Durante 2021 se realizaron 14.668 controles de pediatría, cardiología, nutrición, odontología y oftalmología. Además, se aplicaron vacunas del calendario y se confeccionaron certificados únicos de salud (CUS). En 2022, ya se efectuaron más de 2000 estudios.
ECONOMÍA CIRCULAR
Los lentes que se comenzaron a entregar fueron construidos a partir de tapitas de plástico que se obtuvieron en los Centros Verdes, Centros de Transferencia de Residuos y Ecopuntos gracias a la separación de residuos realizada por parte de las vecinas y vecinos de la ciudad.

Los marcos son fabricados por el Ente Córdoba, Obras y Servicios (COyS), a partir de material reciclado que se recupera. Cada par requiere de cuatro o cinco tapitas para su elaboración que deriva en un lente duradero y de calidad.
Impulsar los procesos de la economía circular permite cuidar el ambiente, generar empleos verdes e inclusión social. En este caso, la iniciativa es una muestra de que la educación, el ambiente y la salud van de la mano.

La propuesta además invita a los chicos y sus familias empiecen desde su casa, el barrio y el colegio a pensar que la basura ya no es basura, es un residuo que se reutiliza y se recupera para darle un segundo uso.